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A partir de este
momento la vida del monasterio sigue su ascensión, en todos los
sentidos, hasta convertirse en una gran abadía. En 1081 se introduce el
régimen cluniacense en San Pedro, todo hace pensar que hasta ese momento
todavía se regía por alguna regla de época visigótica (algo habitual en
algunos cenobios de la comarca). Esto provocó la oposición de parte de
la comunidad y su práctica escisión, con la coexistencia de dos abades,
situación que se prolongó hasta el 1099. |
A mediados del siglo
XIII se construyó una nueva iglesia monástica, básicamente el actual. A
principios del siglo XIV el lugar pasaba por un período de decadencia y
perdió buena parte de sus bienes. En 1506 entró a formar parte de la
Congregación de Valladolid, no sin oposición, lo que ayudó a mantenerse
como abadía a pesar de su precaria situación. Ya en el siglo XVIII el
monasterio volvió a pasar por una época de bonanza, lo que le permitió
emprender obras de mejora en el monasterio. |

San Pedro de
Montes |
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En el siglo XIX, la
Guerra de la independencia, la desamortización y un incendio en 1842,
dejaron el lugar sin comunidad y en mal estado. Ahora es una iglesia
parroquial rodeada de las ruinas del monasterio y se han llevado a cabo
importantes obras de excavación y restauración. |

San Pedro de
Montes |