Priorato de Santa Maria de la Llacuna


(la Llacuna, Anoia)

La Llacuna
La Llacuna

En 1020 o 1021, los condes de Barcelona Ermesenda de Carcasona y su hijo Berenguer Ramón I entregaron la iglesia de Santa María de la Laguna al monasterio de Sant Llorenç del Munt (Vallès Occidental) para que se hicieran cargo de ella. En ese momento el sacerdote Selva estaba al frente del lugar y, tal y como se estableció en la donación, siguió rigiéndolo. En 1053 la iglesia quedó destruida a causa de un ataque sarraceno, lo que motivó que la casa de Sant Llrenç procediera a su restauración, a la vez que Selva se retiraba a ese monasterio en calidad de monje.

Santa Maria de la Llacuna
Santa Maria de la Llacuna
Fotografia de IPAC

A partir de ese momento se creó el priorato de Santa Maria de la Llacuna, un establecimiento de reducidas dimensiones y rentas escasas, que también ejercía las funciones parroquiales. La casa ganó peso en su vertiente parroquial, lo que a principios del siglo XIV empezó desavenencias con el obispo de Barcelona que acabaron con un acuerdo en 1310. El priorato fue secularizado en 1592, cuando ya hacía tiempo que su prior ya no residía allí. La iglesia tuvo culto hasta mediados del siglo XIX y después se edificó una vivienda encima, ahora los posibles restos del edificio medieval, que eran visibles hasta 1973, han quedado ocultos. Cerca del emplazamiento de la iglesia primitiva, en el primer cuarto del siglo XVII se levantó la nueva iglesia parroquial de Santa Maria.

La Llacuna
La Llacuna
Plaza Major

Bibliografía:
  • BAUCELLS I REIG, Josep (1972). Els monestirs del bisbat de Barcelona durant el pontificat de Ponç de Gualba (1303-1334). II Col·loqui d'Història del Monaquisme Català. Vol. I. Abadia de Poblet
  • PLADEVALL, Antoni; ADELL, Joan-Albert (1980). El monestir romànic de Sant Llorenç del Munt. Barcelona: Artestudi Ed.
  • PLADEVALL, Antoni (1992). Santa Maria de la Llacuna. Catalunya romànica. Vol. XIX. El Penedès, l’Anoia. Barcelona: Enciclopèdia Catalana

Situación:

La iglesia del priorato estaba al sudeste de la plaza de la Llacuna, no hay restos aparentes