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Origen
En 1214 el
obispo de Barcelona, Berenguer de Palou, impulsó la fundación de
un monasterio de benedictinas en Sabadell (Sant
Vicenç de Jonqueres). En 1234 el cenobio se incorporó a la
orden de Santiago. Más adelante se gestionó su traslado a
Barcelona. |

Fotografía de mediados del siglo XIX, con el claustro original |
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Portal del monasterio de
Jonqueres,
en 1868
Imagen cedida por el Arxiu Gavín del Monestir de les Avellanes |

Emplazamiento original del monasterio |
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Traslado a
Barcelona
En 1270, Jaume
I hizo donación de unos terrenos en la ciudad, donde las monjas
venidas de Sant Vicenç levantaron un monasterio, que en 1273 ya
estaba ocupado. Parece que el lugar no era el adecuado y Jaume
II efectuó una nueva donación de terrenos en 1293, donde se
levantó el nuevo monasterio, que empezó a tener actividad en el
año 1300. Esta nueva ubicación es la que tuvieron hasta el siglo
XIX. |

La iglesia de la calle Aragó |
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Interior de la iglesia |

El claustro |
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La comunidad estaba, básicamente, formada
por hijas de la nobleza. Dentro del monasterio se mantenía un cierto
estatus social; se disponía de lugares de vivienda, mayoritariamente de
propiedad, donde se agrupaban por parentesco o afinidad, con novicias
que recibían educación junto a las monjas profesas. Como hecho, al menos
curioso, las monjas podían tener esclavos, con la oportuna autorización.
Las normas de la comunidad eran muy relajadas en relación con lo que era
habitual en otros establecimientos. Más adelante estas normas se
endurecieron. En la orden de Santiago las monjas se podían casar,
situación que prácticamente no se dio antes del siglo XVI. |

Planta del monasterio de
Jonqueres,
el 1858
Según Miquel Garriga i Roca. "Quarterons", núm. 33
Arxiu Històric de la Ciutat, Barcelona |
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En 1697 el convento fue víctima de un
bombardeo y fue necesario llevar a cabo importantes obras de reparación,
hecho que se repitió en el asedio de 1714. Como en tantos otros
establecimientos, el siglo XIX trajo la decadencia y cierre del
monasterio. En 1808 entraron los franceses, que echaron a la comunidad,
que se dispersó. En 1814 se ordenó la restitución de la situación, pero
ésta no se llegó a hacer efectiva nunca. Desde la época de los franceses
el lugar se utilizó como hospital militar, función que se mantuvo
posteriormente. En 1868 se ordenó su demolición y el traslado de la
iglesia y el claustro a la nueva parroquia de la Concepción, creada en
1871. La iglesia se trasladó sólo cambiando de lugar la puerta de
entrada, que antes estaba en el lateral y en la nueva función, a los
pies de la nave; se añadió el campanario de la desaparecida iglesia de
San Miguel. El claustro también se trasladó, aunque reducido en sus
dimensiones. |

El claustro |
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