|
Canónica de Sant Miquel
de Escornalbou Canónigos / franciscanos |
|
|
||||||||||||||||||||
|
La canónica En 1170 Alfons I, con el consejo y voluntad de Arbert de Castelvell (según consta explícitamente en el documento fundacional) llevó a cabo la donación del castillo a Joan de Santboi, canónigo de Tarragona, escogido por el arzobispo Hug. Se estableció un pacto entre la mitra y la recién creada canónica, por el cual los priores de Escornalbou ejercían el dominio (con ciertas limitaciones) del castillo y de sus rentas. También debían levantar una iglesia, dedicada a Sant Miquel, en el lugar que entonces debía estar prácticamente en ruina. Desde de Escornalbou, los canónigos se encargaron de la repoblación de algunos lugares (Segura, Pradell...). Los canónigos renunciaron a elegir al prior, es el arzobispo quien se reservaba este derecho. Joan de Santboi ejerció este cargo hasta su muerte, en 1206. |
||
|
|
||
|
El priorato tuvo una existencia muy lánguida. De hecho la construcción de la iglesia no se inició hasta la final del siglo XII. Este edificio no se consagró hasta 1240. Durante una larga época no se eligieron priores, éstos fueron los mismos arzobispos tarraconenses. La decadencia se acentuó y la ruina fue tanto espiritual como material, a pesar de los esfuerzos que se hacían desde el capítulo de Tarragona. En 1408, consta que el rey Martí I el Humano asignó 400 florines para obras de reparación del castillo, con finalidad defensiva. El priorato se secularizó en 1574, cuando sólo tenía un canónigo. |
||
|
|
||
|
El convento franciscano En 1580, seis años después de que los canónigos dejaran Escornalbou, el obispo de Tarragona Antonio Agustín cedió el lugar a los framenores. En el siglo XVIII consta que Escornalbou era todavía centro de la baronía. En este lugar se estableció un colegio franciscano, que tuvo vida hasta la exclaustración (1835). |
||
|
|
||
|
De la exclaustración al presente El lugar debió quedar abandonado. Se dice que los vecinos lo consideraban embrujado; de noche se oían ruidos y se veían luces y humo... hasta que decidieron reunir a un grupo de valientes que se encaminaron al castillo, donde descubrieron que en alguna de las dependencias se fundía moneda falsa. Desde entonces se acabaron los extraños movimientos. |
||
|
|
||
|
En 1908 el diplomático Eduard Toda (1855-1941) invirtió una parte de su fortuna en comprar el lugar, que restauró de una manera muy fantasiosa y la acondicionó como residencia, reunió una buena biblioteca, mobiliario y otras colecciones, que aún se conservan parcialmente. El 1926 Eduard Toda cedió el lugar al arzobispado, que lo puso en venta, sin éxito. Después de diversos cambios de propietario, en 1941 pasó a manos del industrial Josep M. Llopis, y más adelante al banco Urquijo. Desde 1983 es propiedad de la Diputació de Tarragona y la Generalitat de Catalunya. |
||
|
|
||
|
Los edificios El estado actual del castillo y canónica tiene pocos elementos originales, la mayor parte son el resultado de la fantasiosa restauración llevada a cabo a comienzos del siglo XX por su propietario Eduard Toda. Las únicas construcciones originales, aunque también se han restaurado, son: la iglesia, el ala de levante del claustro y la galería del claustro remontada ahora como mirador. |
|
|
|
|
||
|
La iglesia es de nave única, con bóveda de cañón ligeramente apuntada. Tiene un ábside cuadrado con bóveda gótica que se separa de la nave por dos columnas adosadas, con capiteles. El pavimento del presbiterio está en un nivel sobrealzado en relación con la nave. Debajo hay una cripta. Tiene una portada de medio punto con arquivoltas muy simples, sólo la más externa tiene decoración; tres columnas a cada lado, con capiteles lisos. Esta construcción habría que situarla entre los siglos XII y XIII. |
|
|
|
|
||
|
El claustro estaba al sur de la iglesia. Ahora el lugar está ocupado por un jardín. Una parte de sus arcos se encuentran ahora remontados como mirador sobre la llanura. En 1240 estaba ya acabado, por lo que se tiene que fechar a comienzos del siglo XIII. Delante de la iglesia se ven tres sepulcros antropomorfos, excavados en la roca, uno de ellos con su tapa. |
La sala capitular está a levante del claustro, separada de la iglesia por una sacristía alargada. Es pequeña, de planta cuadrada y bóveda gótica. Se accede por una puerta de medio punto, flanqueada por dos pares de ventanas. |
|
|
|
||
|
Bibliografía: - BOLÒS, Jordi, PUIGFERRAT, Carles, GORT, Ezequiel, ADELL, Joan-Albet, LÓPEZ, Dídac. Catalunya Romànica, vol. XXI. El Baix Camp. Enciclopèdia Catalana, Barcelona, 1995. - CATALÀ I ROCA, Pere, BRASÓ, Miquel. Els castells catalans. Vol. IV. Rafael Dalmau Editor, Barcelona, 1993. |
Enlace: - Monestir d'Escornalbou |
|
|
|
||
|
Situación
Se llega desde Reus, por Montbrió del
Camp y Riudecanyes, |
|
|
| Baldiri B. - Marzo de 2011 |