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Origen y
fundación
Hay constancia de que el
monasterio de Sant Cugat recibió en 1147 la donación de la
iglesia de Valldonzella, posiblemente entonces ya tenía una pequeña
comunidad femenina. A principios del siglo XIII se encuentran varias
donaciones a favor de este sitio, a la vez que también en aquella
época consta ya documentalmente la existencia de una comunidad de
donadas. En un documento fechado en 1218 se habla ya de un
monasterio, que debía estar organizado según alguna regla
indeterminada, y el nombre de su priora: Ermesenda de Morera. |

Restos del primitivo Valldonzella |
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No es hasta más tarde,
el 29 de marzo de 1226, que con el impulso del obispo de Barcelona,
Berenguer de Palou (1212 - 1241), se impuso la regla cisterciense al
establecimiento, dejándolo bajo la jurisdicción del mismo obispado y la
tutela de Santes Creus.
Tras el acto
fundacional se intentó la venida de monjas de otro monasterio ya en
funcionamiento como guía de la nueva comunidad, esto no resultó fácil y
no fue hasta el 1237 que se formalizó debidamente la fundación, con la
su primera abadesa, Berenguela de Cervera. |

Ventana de la antigua
iglesia |
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Traslado a "Creu
Coberta"
Pronto surgieron algunos inconvenientes, a pesar de la buena marcha del
centro: a mediados del siglo XIII las monjas se vieron obligadas a
refugiarse en la ciudad debido a la guerra civil. Seguramente debido a
esto, la comunidad fue autorizada a adquirir un lugar más cercano a la
ciudad para edificar un nuevo monasterio.
Valldonzella recibió la donación de un terreno cercano al portal de Sant
Antoni, extramuros y conocido como la "Creu Coberta" o también "Coll
dels Forcats". En 1263 se puso la primera piedra del nuevo edificio en
una ceremonia a la que asistió Jaime I, el cual también hizo una
importante donación económica para las obras. En 1269 la comunidad se
trasladó al nuevo lugar, sin todavía poder disponer de la iglesia;
utilizaban una capilla provisional mientras aquella estaba en
construcción. |

El monasterio de Valldonzella en la "Creu Coberta"
Según un dibujo de Anton Van der Wyngaerde (1563) |
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Detalle de una vista de Barcelona
Ioh Stridbeck, 1711
Institut Cartogràfic de Catalunya |
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El monasterio gozó de
protección real, recibieron de la monarquía importantes donaciones a la
vez que un elevado número de hijas de la nobleza profesaban en éste
lugar. En el mismo recinto monástico se construyó una residencia real
que era utilizada por los monarcas a su entrada a la ciudad, por lo que
las visitas reales eran bastante habituales. La realeza hizo donaciones
continuadas al monasterio en el transcurso de los años, lo que impulsó
notablemente su prosperidad.
El rey Martín el Humano murió en 1410 en el monasterio de Valldonzella,
donde había sido trasladado para pasar la enfermedad, su cuerpo se
trasladó luego a Poblet. |

Portal del antiguo monasterio
de Natzaret y Valldonzella |
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En 1462 la comunidad se
vio otra vez obligada a dejar el monasterio para refugiarse en la
ciudad, en el palacio Reial Menor. Pudieron volver a Valldonzella en
1464 encontrando el establecimiento monástico dañado.
A principios del siglo XVII la casa pasó por una cierta decadencia, las
visitas reales habían disminuido y la comunidad, que hasta entonces sólo
había aceptado a hijas de la nobleza, optó por admitir chicas de otras
clases sociales. |

Portal del antiguo
monasterio
de Natzaret y Valldonzella |
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Interior de la iglesia de Valldonzella,
después de la Semana Trágica
Imagen de xcaballe, en flikr |
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Destrucción del
monasterio
Con motivo de los disturbios que tenían lugar en Barcelona y sus
alrededores (Guerra de los Segadors), las monjas se vieron obligadas de
nuevo a dejar el monasterio (1640), que no pudieron recuperar hasta el
1643. En 1651, las autoridades de la ciudad ordenaron que todas las
comunidades que se encontraban fuera de la muralla pasaran en su
interior. La mayoría de monjas de Valldonzella regresaron al Palacio
Real Menor, otras se refugiaron en las casas de familiares. Mientras, el
monasterio de Valldonzella, que seguramente se había fortificado como
defensa de ciudad, resultó atacado (1652) quedando de él únicamente un
montón de escombros. |

Planta de Valldonzella
Según Miquel Garriga i Roca (1858)
Arxiu Històric de la Ciutat, Barcelona |
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