La abadía de Saint-André-le-Haut fue un antiguo y notable monasterio femenino, cuyos orígenes se remontan al siglo VI. Permaneció activa hasta la Revolución, momento a partir del cual sus estructuras sufrieron numerosas modificaciones y pérdidas. En los últimos tiempos se ha trabajado intensamente en su estudio y recuperación.
La fundación de esta casa se ha atribuido a san Leoniano († c. 518), personaje relacionado con san Eugendo (Oyend) y con los llamados Padres del Jura, quien se habría trasladado a Vienne en busca de un lugar de retiro. Habría fundado los monasterios de Saint-Pierre, masculino, y este de Saint-André-le-Haut, femenino, que ya estaría en funcionamiento a comienzos del siglo VI. La historia de la casa está llena de interrogantes y lagunas debido a la pérdida de su archivo. No se tienen noticias documentales hasta el año 815, cuando pasó a manos del arzobispo. Parece que el monasterio no sufrió directamente el ataque de los sarracenos a la ciudad, aunque sí padeció sus consecuencias.
En 875 el monasterio fue puesto bajo el control de Bosón (c. 844-887), cuñado de Carlos el Calvo y conde de Vienne. Permaneció sometido a la corona hasta que, en 1031, Rodolfo III (c. 970-1032) introdujo una comunidad de monjas procedente de la abadía de Saint-Césaire d’Arles (Bocas del Ródano) y lo situó bajo la autoridad episcopal. Se desconoce qué regla seguía la comunidad hasta entonces, pero desde ese momento adoptó la de san Benito. En esa época se construyó una nueva iglesia, de la que se han localizado restos importantes en excavaciones recientes. Este edificio tenía como precedente una construcción anterior (siglos VI-VII), mucho más pequeña, considerada posiblemente un mausoleo.
Durante los siglos XIII y XIV el conjunto fue objeto de importantes obras de reconstrucción de las dependencias monásticas. En 1474 una bula del papa Sixto IV puso el monasterio bajo la jurisdicción inmediata de la Santa Sede, privilegio que fue derogado en 1595 por el papa Clemente VIII. En 1546 fue nombrada la primera abadesa por designación real, sin intervención de la comunidad. Entre 1562 y 1567, durante las guerras de Religión, la casa fue asaltada y sufrió graves desperfectos, mientras la comunidad se vio obligada a huir.
En 1597, con la llegada de la nueva abadesa, Clémence de Villars († 1611), la situación se recuperó, tanto en la organización interna como en la reconstrucción del conjunto. Se estableció la clausura estricta y, al mismo tiempo, se convirtió en un monasterio codiciado por las hijas de la nobleza. La Revolución puso fin a la vida monástica en este lugar. Los edificios se dividieron en lotes y se vendieron, lo que comportó cambios de uso y pérdidas arquitectónicas, aunque globalmente se conservó la estructura del conjunto. La iglesia fue clausurada y dejó de ejercer las funciones parroquiales que hasta entonces había asumido. En 1998 el lugar pasó a propiedad pública y, en los últimos años, se han llevado a cabo importantes trabajos de excavación y estudio.
- BAUD, Anne (2023). L’abbaye des moniales bénédictines de Saint-André-le-Haut... Espaces monastiques au féminin. Marion Charlet
- BAUD, Anne i altres (2016). L’abbaye de Saint-André-le-Haut à Vienne. Origine et développement d’un monastère de moniales. Bulletin du centre d’études médiévales d’Auxerre. Hors-série n° 10
- BESSE, J.-M.; i altres (1939). Abbayes et prieurés de l'ancienne France. Vol. 9: Province ecclésiastique de Vienne. Abbaye de Ligugé
- CHARVET, Claude (1868). Mémoires pour servir a l'histoire de l'abbaye royale de St. Andre le Haut de Vienne. Lió: Scheuring
- SAINT-MAUR, Congregació de (1865). Gallia Christiana in provincias ecclesiasticas distributa. Vol. 16. París: Firmin Didot
- ZANNETTACCI, Monique (2017). Archéologie d'une abbaye de femmes: moniales à Saint-André-le-Haut du Ve au XVIIIe siècle. Vienne







