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Orígen
El lugar donde ahora se levantan los restos del monasterio de
Santa María de Rosas ya estuvo ocupado por la antigua colonia
griega de Rhode, que tuvo continuidad en época romana y también
más adelante. En este lugar se encuentran restos de
edificaciones desde el siglo IV: una necrópolis y una iglesia
paleocristiana, justo donde se encuentra la iglesia románica de
Santa Maria. |

Santa Maria de Roses |
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Ruinas de la iglesia |

Ruinas de la iglesia |
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La celda monástica
Es posible que desde antiguo hubiera alguna clase de
establecimiento monástico, en este sentido se tiene alguna
noticia de finales del siglo VIII cuando hay indicios de la
llegada a Santa Maria de Roses de algún monje procedente de la
celda de Magrigul.
En 944, un precepto de Luis de Ultramar confirma la dependencia
de la iglesia de Santa Maria de Roses del monasterio de
Sant Pere de Rodes. Gracias al
hallazgo de una inscripción se sabe que a mediados de ese mismo
siglo la iglesia fue reconstruida por deseo del conde Suñer I de
Barcelona, que se retiró como monje. Parece que se independizó
de Sant Pere de Rodes el 960. En 976 el conde Gausfredo le hizo
una importante dotación económica. El lugar quedó ligado al
condado de Empúries, de hecho era propiedad de los condes, más
adelante compartida con el obispo de Girona. |

Ábside de la iglesia |
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En la época del abad
Ramon Hug (1049-1064) se consagró una nueva iglesia, las ruinas son,
sin duda, las que aún podemos ver ahora. En el mismo acto, el 3 de
enero de 1053, se hace la confirmación de sus propiedades. Estos
bienes se fueron incrementando en los decenios siguientes, de manera
regular.
En 1229 se dependía el priorato de Penardell,
que quedó bajo la regla benedictina. En este sentido hay constancia
de que, al menos desde el 1306, dependía también de aquí
Santa Maria del Camp. |

Torre de defensa |
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Fue decayendo a causa
de las guerras y ataques piratas desde el mar. También se registra
una cierta relajación de las costumbres dentro de la propia
comunidad. En el siglo XVI el monasterio quedó cercado por el nuevo
recinto defensivo que con más o menos modificaciones aún se
conserva. En 1588, a causa de una epidemia, los monjes se vieron
obligados a abandonar el monasterio, cuando regresaron lo
encontraron saqueado, claro indicio de poca vitalidad. Debido a su
precaria situación, en 1592 pasó de depender de
Santa Maria de Amer. Las
guerras continuaron afectando Roses, la ciudadela y, al fin y al
cabo, el mismo cenobio.
En 1795 los franceses ocuparon la ciudadela y el monasterio, que ya
se había abandonado en 1792. Quedó en ruinas. Los monjes ya no
regresaron, no se restauró. |

Ruinas de la iglesia |
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El edificio
El monasterio tenía una iglesia que ahora se conserva
parcialmente, levantada en el siglo XI, de tres naves con
crucero y tres ábsides, el central de grandes dimensiones, ahora
restaurado. También ha sido remontada la antigua portada, un
poco posterior a la iglesia. A mediodía se pueden ver los
escasos restos del pequeño claustro. |

Portal de la Ciudadela de Roses |
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Bibliografía:
- Joan Badia, M. Lluïsa Ramos. Catalunya Romànica, IX, Empordà II.
Enciclopèdia Catalana. Barcelona, 1990 |
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Situación:
Les restos de la abadía de Santa Maria
de Roses se conservan en el recinto e la antigua ciudadela |
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