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Monasterio de Sant Joan de
les Abadesses Benedictinas / canónigos |
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El mismo 887 se consagró la iglesia del cenobio, el acta de la cual relaciona los importantes bienes puestos al alcance del nuevo monasterio. Parece que la abadesa Emma tomó el cargo en 898 a la edad e catorce años, una vez había fallecido el conde. |
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El abadiato de Emma fue largo (hasta el 942) y trajo un período de esplendor del centro, época en que su patrimonio se incrementó de forma importante, lo que hizo que su sucesión quedara marcada por rencillas entre el poder por su dominio. La nueva abadesa (Adelaida, 949-955) era hija del conde Sunyer de Barcelona, su sucesora (Ranlo, 955-962) del conde Dela de Empúries, a la que siguió Fredeburga (962-996), emparentada con la casa de Cerdanya. |
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La última abadesa fue Ingilberga (996-1017), que puso fin al monasterio de benedictinas al ser expulsada, junto con el resto de la comunidad, a raíz de unas graves acusaciones probablemente promovidas por su hermanastro Bernat Tallaferro y que hacían referencia a la su conducta moral. En 1017 el monasterio quedó extinguido y la comunidad se vio obligada a dispersarse. |
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Fue entonces cuando se instauró una comunidad de canónigos aquisgranenses que se aprovecharon de las riquezas de la casa. Con ello comenzó un periodo de inestabilidad fomentada desde Ripoll, entonces unido al de San Víctor de Marsella, que pretendía imponer una comunidad benedictina como continuadora de la anterior. Estas pretensiones toparon con la oposición de la comunidad canonical, bajo la protección del obispo de Osona. Estos hechos acabaron en 1083, con la expulsión por las armas de los canónigos que se vieron obligados a buscar la protección en Vic. |
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Los monjes marselleses ocuparon rápidamente el monasterio, pero finalmente las autoridades eclesiásticas devolvieron el mismo año el monasterio a los canónigos expulsadoscon la diferencia de quedar sometidos a la regla agustiniana en lugar del aquisgranesa. En 1098 fueron expulsadosde nuevo los canónigos y se trasladó una comunidad de monjas procedentes de Santa Perpètua de Brunyola (Marsella) y fue a partir de este momento cuando empezó a llamarse Sant Joan de les Abadesses, en lugar de Sant Joan de Ripoll, nombre con que era conocida hasta entonces. Realmente se trataba de una comunidad doble: por una parte las monjas y por otra los clérigos que la servían. |
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Este estado de las cosas se mantuvo hasta 1114, cuando el monasterio fue restituido a los canónigos agustinianos y las dos comunidades que lo ocupaban se vieron obligadas a abandonarlo. Esta comunidad es la que se estableció de una manera definitiva el lugar inaugurando un nuevo período de mucha vitalidad. |
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A partir del 1484 el monasterio pasó a estar dirigido por abades comendatarios, lo que agravó la decadencia que se había empezado a detectar anteriormente. En 1581 la comunidad desapareció de hecho y en 1592 la canónica se secularizó. El lugar continuó regido por un arcipreste, hasta que en 1856 se trasladó a la iglesia del monasterio la parroquia de la villa. |
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Bibliografía: - JUNYENT, Eduard. El monestir de Sant Joan de les Abadesses. Sant Joan de les Abadesses: Junta del Monestir de Sant Joan de les Abadesses, 1976 - RÍS I PUJOLAR, Núria; ADELL I GISBERT, Joan-Albert. Catalunya Romànica. Vol. X. El Ripollès. Barcelona: Enciclopèdia Catalana, 1987 - RIPOLLÈS-PONSI ORTIZ, Joana; TRAYNER VILANOVA, Maria Pau. Emma de Barcelona. Monestir de Sant Joan de les Abadesses. Barcelona: Ed. Mediterrània, 2008 |
Enlace: - Arxiu del Monestir de Sant Joan de les Abadesses |
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Situación: El monasterio se encuentra en el centro de Sant Joan de les Abadesses, Ripollès |
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| Baldiri B. - Mayo de 2011 |